domingo, 21 de noviembre de 2010

Tarde de Domingo

Se acabó el fin de semana y es hora de sentarse en el sofá escapando del frío invernal de la calle para mentalizarse que mañana sonará el despertador para continuar con la rutina del trabajar.

Hoy a sido una de esas tardes familiares que como tantas otras acude a los grandes centros comerciales para evadirse con mi hermano, mi cuñada y su hermana. Me duelen los pies de tanto andar de una tienda a otra...solo pudo ser un hombre al que se le ocurriera la gran idea de los tacones.

Despues de compras y mas compras y comida basura, en el coche de vuelta a casa, hemos entrado en un debate que ha provocado que las ventanillas se empañaran por el vaho. La hermanda de mi cuñada tiene un perro, y hoy estaba algo disgustada porque tenía que darselo a su madre, pues su pareja no soporta al probre animalito, y claro, ahí está el dilema ante el conflicto. ¿El perro o él?

Esta prepgunta, quizás no surgiría si la relación fuera sana, pues cuando hay amor y respeto, todo es llegar a consenso y hay muchas medidas que se pueden adpotar antes de decidir si el perro sale de casa, pero no es el caso.
Esta pareja vive según la ley del embudo (lo ancho para tí y lo estrecho para mí). En resumidas cuentas para ponernos en situación, la historia se basa en que él viene de una relación donde el papel de sumiso lo ejercía él y claro, pasados los años, ella le abandonó con todo lo que ello conlleva en cuanto a sentimientos. Ahora y para evitar verse en la misma situación, ha vuelto la tortilla, por lo que a ella la tiene anulada como persona y totalmente a su merced, hasta el punto de que le aterra perderle. ¿estamos locos?
Él tiene su vida, entra y sale y tiene sus hobbies, donde por supuesto, no entra ella (futbol, coches, videojuegos...). Estamos hablando de un tío de 30 años ni más ni menos....
Por el contrario, ella no tiene amigas, las perdio por él, no tiene hobbies, pues la casa la tiene la mayor parte del tiempo ocupada (un chalet lleva su tiempo limpiarlo) y a él apenas lo vé, por lo que el perro es lo más parecido a un amigo, y encima tiene que deshacerse de él porque el otro no lo soporta.
Llegados a este punto, viendo la situación, creo que no queda mucho que decir, pues básicamente se está perdiendo el tiempo si consideras a la otra persona pareja, pues realmente solo es un compañero de piso.

Si con un perro, se tiene que adoptar esta medida porque no se está por la labor de entender a la persona que quieres, cuando se tenga hijos y no pare de llorar, o de ser niño...¿también se tendrá que ir de casa?
Como yo discutia en el coche, quizás estas reflexiones son las que me lleven a estar sola, pero prefiero estar como estoy a que me mangoneen de esta manera sin nisiquiera entrar a valorar lo que puedo pensar o sentir. Soy una persona ante todo que no sabe lo que quiere, pero si tiene claro lo que NO quiere.

A veces me lamento por no tener nadie al lado, pero visto lo visto, virgencita que me quede como estoy!!

viernes, 19 de noviembre de 2010

Dosis de Realidad

No hay nada como la celebración de una boda para que todo el mundo te recuerde que estás sola. Hace un mes se casó mi hermano, y estuve sometida a un tercer grado, y mira que ya estaba acostumbrada a la típica pregunta, pero me he dado cuenta que según vas cumpliendo años, la pregunta se torna sátira.
Que si eres la que quedas, para cuando me toca...y claro, siempre está la tía atrevida que va más a allá y hace la pregunta que a todo el mundo le ronda por la mente...¿es que no has salido del armario?
Señores, en los tiempos que vivimos, salir del armario es de lo más fácil, así que si ni siquiera he entrado, sin ofender al colectivo de gays y lesbianas, ¿¿como voy a salir de él???

Reconozco que mi vida la considero muy privada, y mis historias amorosas nunca han salido a la luz para mucha gente que me conoce, así que puedo crear confusiones porque nunca me han visto con nadie. Incluso alguno pensará que mantengo mi virginidad intacta.

La verdad que nunca me había afectado una situación parecida, de hecho hasta ahora mis respuestas habían sido de lo más coherentes y lógicas dentro de mi soltería, pero esta vez, no se por qué, me ha llegado al alma....
He entrado en un período de reflexión en mi vida, y quizás pensar no sea tan bueno como parece.

Me acerco a los 30 poco a poco y silenciosamente, y preguntas asaltan a mi mente sin respuesta. ¿estoy bien como estoy? Tengo dudas...¿y quién no?
El hecho es que para hacer mi soledad un poco menos vacía, decidí adoptar un gato y la verdad que la casa no está tan vacía y mis horas de aburrimiento se han convertido en una locura corriendo detrás de Rasputín.

Espero que sea el comienzo de un viaje por el maravilloso mundo de la soltería. The Show Must Go On!!